Apr 10

Compuestos químicos del cerebro

Reading time: 2 – 3 minutes

A menudo nos referimos a diferentes substancias químicas que hay en el cerebro, a veces son hormonas y otras no. Pues bien, en esta entrada quiero simplemente referenciar las más conocidas con una simple y corta definición de cada una de ellas. 

  • Endorfina: se considerada un opiáceo natural, ya que su función es generar placer. Lo curioso de estas hormonas es que se liberan con la risa, pero también en situaciones de estrés o miedo para enmascarar el dolor y poder superar la crisis. ¿Nunca han tenido un ataque de risa nerviosa antes de una charla importante?
  • Dopamina: es la generadora del sentimiento de satisfacción cuando concluimos con éxito una misión, por lo que favorece el progreso. El cuerpo las libera de forma gradual, para que consigamos seguir avanzando. Por el contrario, el estrés reduce su presencia, provocando déficit de atención.
  • Serotonina: es la responsable de que sintamos orgullo cuando contamos con la aprobación y el respeto del resto de nuestro entorno, aumentando nuestra
    fortaleza y autoconfianza. También es la causante de inhibir la ira, el mal humor, el sueño o el apetito.
  • Oxitocina: el agradable estado de ánimo que conseguimos cuando estamos con amigos, realizamos algún acto altruista o interactuamos positivamente
    con los demás es producido por la oxitocina, autora de los sentimientos de amor, amistad y confianza. A diferencia de la dopamina, que ofrece una recompensa instantánea, la oxitocina tiene efectos más duraderos.
  • Cortisol: nuestro organismo la produce en situaciones de emergencia para ayudarnos a resolver los problemas, aunque niveles elevados de este elemento ocasionan irritabilidad, cansancio, palpitaciones, ansiedad o falta de apetito.
  • Adrenalina o epinefrina: acelera la respuesta de
    nuestro cuerpo ante amenazas, emociones intensas, ruidos inesperados o temperaturas altas.
  • Testosterona: se asocia con el comportamiento competitivo y la consecución del éxito.
  • Después de este resumen nada ortodoxo ni científico, me gustaría cerrar el artículo con una cita de Donald Caine, que era un neurólogo centrado en el estudio del Parkinson.

    La diferencia esencial entre emoción y razón, es que la emoción incita a la acción, mientras que la razón sólo a conclusiones.

Apr 03

Curso de Design Thinking con Federico Lozano

Reading time: 4 – 7 minutes

El 24 de Febrero en “la Salle” tube la oportunidad de realizar un curso de Design Thinking; desde que hice el curso de Management 3.0 este era un tema que me daba vueltas por la cabeza una y otra vez. Así pues, finalmente pude hacer mi primera incursión práctica al tema. El curso tenía una duración de 12h y lo impartía Federico Lozano, un ex-alumno de la misma universidad y con un currículum espectacular; de origen Mejicano actualmente aficando en Noruega y que además de estudiar en Barcelona (“la Salle”) también tubo su paso triumfal en Standford, hay que hacer notar que vivió la mayor parte de su infancia y juventud en California.

Si nunca habeis oido hablar de Design Thinking, lo resumiríamos en que es una metodología para generar ideas innovadoras. Se centra en dar solución a necesidades reales de los usuarios. Podríamos decir que es la forma en que piensan los diseñadores. Tiene su origen en los años 70 en la universidad de Standford. Design Thinking se ha hecho especialmente famoso porqué grandes empresas como Apple, Google, o Zara lo utilizan para diseñar sus productos; en esencia se consigue buscar la convergencia entre las necesidades de los usuarios, lo que técnicamente es posible y que además es soportado por una estrategia de negocio viable.

Referente a mi valoración del curso diría que ha sido una experiencia realmente interesante; el contenido ha sido impresionante y la capacidad empática y educativa del profesor ha sido fantástica. No esta de más decir que me tocó compartir el curso con un grupo de alumnos muy cosmopolita y de un rango de edad muy variado y esto lo enriqueció todavía más. Para mi el punto de mejora principal sería que no puede ser un curso de 12h, es imposible transmitir cosas tan interesantes y además de forma práctica en tan poco tiempo. Así pues, soy partidario de extender un poco el temario con más ejemplos y casos prácticos dándole más tiempo; IMHO más del doble.

De forma breve y totalmente constructiva, otro punto de mejora sería: Federico, si los alumnos llegan tarde soy de la opinión de empezar sin ellos. Quizá a primera hora del primer día se pueden esperar 5 o 10minutos que después se deben recuperar. Pero no podemos esperar en cada descanso al “lento de turno”. Sinó al final no se pueden cumplir los horarios por culpa de la poca formalidad de unos pocos. Creo que no cumplir las horas puede ser una falta de respeto hacia los que si cumplen lo establecido.

La estructura del curso consiste en dar una serie de nociones teóricas que se aplican de forma inmediata en forma de diferentes ejercicios que tienen como hilo conductor una proceso de Design Thinking completo.

Como toda buena relación el proceso de Design Thinking empieza con una fase de empatía para poder entender y comprender el punto de vista del usuario. A esta parte del proceso la llamamos esploración empática, se trata de observar muchísimo, entrevistarnos con los usuarios y finalmente la inmersión en el habitat del usuario. Ejercicios como las preguntas espejo; “A” pregunta a “B” y luego la misma pregunta es respondída por “A”. Además del ejercicio de mantener la mirada durante 4 minutos seguidos creo que son fantásticos,  a continuación teneis un video sobre este último ejercicio.

Una vez hemos recogido todo lo necesario de la primera fase, la fase de empatía. Toca definir, dicho de otra forma, la síntesis del diseño. Se trata de construir un sentido a través de la visualización, manipulación, organización, poda y el filtrado de datos con el fin de producir información y conocimiento. En este punto del proceso es realmente importante resaltar los mapas de empatía que nos permitiran definir la “persona” que será nuestro usuario del proceso. Así pues el “outcome” the este punto será tener definido un buen punto de vista de la “persona” que será objeto de nuestro estudio. Esto nos dará síntesis, enfoque, dirección específica, recordatorio y será un buen trampolín para las buenas ideas.

Después del paso de definición, donde nos hemos estado enfocando; volvemos a divergir ahora en la fase de gestación de ideas. Como en todo “brain storming” hay que recordar que no debemos juzgar ninguna idea, hay que buscar la locura, ser visual y cuantas más ideas mejor. Posteriormente ya filtraremos todo esto pero desde el punto de vista de la “persona”, no el nuestro.

Las ideas del punto anterior son la base para poder volver a convergir en este caso con el fin de hacer un prototipado rápido. No importa la calidad, lo importante es poder ir y volver tantas veces como sea posible de esta fase a la siguiente, a la fase de test. Así pues cuanto más prototipos y tests hagamos más sencillo será contrastar con el mundo real si nuestro producto tiene o no sentido para la “persona” que habíamos diseñado.

Este es mi resumen del curso, deseo que os haya sido útil y si os interesa el tema del diseño de productos os animo a probar Design Thinking.

 

Jun 27

Ejercicio para amenazas no físicas

Reading time: 4 – 6 minutes

Esta semana estoy terminando la lectura del libro “Ahora YO, ¿y si creas tu propio futuro en lugar de encontrártelo?” del Dr. Mario Alonso Puig. Al finalizar el libro me gustaría hacer una pequeña reseña de los muchos e interesantes contenidos que se nos presentan. Pero ahora mismo lo que me gustaría hacer es un pequeño resumen a modo de bloc de notas de un fragmento de su libro donde se nos explica qué hace que situaciones que no son de peligro físico activen nuestros mecanismos de defensa y cómo podemos cambiar nuestras reacciones ante estas circunstancias.

A menudo podríamos decir que vivimos en una constante tensión porqué de forma simultánea tenemos que proteger el cuerpo físico, mostrar la imagen quien se espera que seamos y esconder la imagen de lo que tememos ser. Como se puede imaginar este trabajo produce un importante desgaste y acaba repercutiendo en nuestra vitalidad y salud. A menudo se habla del miedo al cambio, hoy en día rara vez este miedo tiene que ver con la supervivencia física. Pero si que acostumbra a tener una fuerte relación con la imagen de nosotros que queremos proteger.

Así pues la estrategia que se nos propone en el libro sobre la sensación de amenaza que sentimos al proteger nuestra imagen. Cabe recordar que cuando se siente una amenaza física se activan unos mecanismos de ataque, huida y bloqueo. Estos mecanismos han sido muy útiles a lo largo de la evolución para protegernos de las amenazas físicas pero cuando entramos en estados de amenaza por temas no físicos estos mecanismos instintivos no nos sirven de nada, al contrario, nos perjudican.

Una estrategia para evitar estas reacciones es:

  1. Poner en marcha dos elementos. El elemento mental es la aceptación y el físico el control de la respiración. Al sentir miedo porqué creemos que nuestra imagen esta amenazada, el miedo a la crítica, desilusionar a otros, al que dirán, etc. En estas situaciones la aceptación consiste en hacer el ejercicio de observarnos desde fuera, proyectar nuestra imagen vista desde fuera para observar cuales son nuestras reacciones. Observando las reacciones del cuerpo, cambios en la respiración, aumento de la tensión. Se trata de establecer un distanciamiento entre las emociones que estamos experimentando y el hecho de ser también observadores de estas reacciones como si no fueran propias. A este proceso de observación se le llama meta-atención.
  2. Control de la respiración. Cuando el miedo se apodera de nosotros el primer elemento que cambia es la respiración. A menudo esta se acelera o por el contrario dejamos de respirar es la llamada taquipnea. Para lograr tomar el control podemos ir cogiendo aire de manera consciente y después ir soltándolo con una espiración más larga que la inspiración. Es importante sentir que el abdomen se hincha. Cuando vayamos notando que el control sobre la respiración aumenta podemos decir la palabra uno al inspirar y también al espirar. Llegados a este punto debemos imaginar que un aire de color azul entra por nuestra nariz, llena los pulmones y finalmente llega a los riñones.

Es interesante saber porqué este ejercicio funciona. La respiración controlada y acompasada manda un mensaje al cerebro de que todo va bien. Al decir la palabra uno al inspirar y espirar obliga al cerebro a concentrarse en la respiración dejando sin espacio a aquello que nos ocupa. El color azul es procesado por el hemisferio derecho del cerebro y este lo procesa como una señal de tranquilidad y armonía. No hay que olvidar que los miedos son en gran parte fruto de nuestro inconsciente y la forma más rápida de conectar con esta parte de nuestro ser es a través del hemisferio derecho.

En una segunda fase la pregunta que nos deberíamos hacer es: “¿qué me estoy haciendo para sentirme así?” la respuesta a esta pregunta debemos dejar que nos llegue desde el inconsciente. Debemos estar muy atentos y abiertos. Porqué en el inconsciente hay dos fuerzas una que nos anula y otra que nos ayuda. La que nos anula se ha ido alimentando de los pensamientos tóxicos que hemos recogido de nuestro entorno y de la cultura.

Para acabar estas notas quiero parafrasear el siguiente concepto: “Quien de verdad es compasivo entiende que todo el daño que nos causamos los hombres a nosotros mismos y a los demás no es por una maldad intrínseca, sino porque vivimos asustados, nos sentimos acorralados y eso nos torna intolerantes y agresivos.