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Algunos lo llamán fórmula para el éxito, para mi algo innato que no puedo dejar de hacer y aplicar en cada momento de mi vida.

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Algunos lo llamán fórmula para el éxito, para mi algo innato que no puedo dejar de hacer y aplicar en cada momento de mi vida.

Reading time: 4 – 6 minutes
Esta semana estoy terminando la lectura del libro “Ahora YO, ¿y si creas tu propio futuro en lugar de encontrártelo?” del Dr. Mario Alonso Puig. Al finalizar el libro me gustaría hacer una pequeña reseña de los muchos e interesantes contenidos que se nos presentan. Pero ahora mismo lo que me gustaría hacer es un pequeño resumen a modo de bloc de notas de un fragmento de su libro donde se nos explica qué hace que situaciones que no son de peligro físico activen nuestros mecanismos de defensa y cómo podemos cambiar nuestras reacciones ante estas circunstancias.
A menudo podríamos decir que vivimos en una constante tensión porqué de forma simultánea tenemos que proteger el cuerpo físico, mostrar la imagen quien se espera que seamos y esconder la imagen de lo que tememos ser. Como se puede imaginar este trabajo produce un importante desgaste y acaba repercutiendo en nuestra vitalidad y salud. A menudo se habla del miedo al cambio, hoy en día rara vez este miedo tiene que ver con la supervivencia física. Pero si que acostumbra a tener una fuerte relación con la imagen de nosotros que queremos proteger.
Así pues la estrategia que se nos propone en el libro sobre la sensación de amenaza que sentimos al proteger nuestra imagen. Cabe recordar que cuando se siente una amenaza física se activan unos mecanismos de ataque, huida y bloqueo. Estos mecanismos han sido muy útiles a lo largo de la evolución para protegernos de las amenazas físicas pero cuando entramos en estados de amenaza por temas no físicos estos mecanismos instintivos no nos sirven de nada, al contrario, nos perjudican.
Una estrategia para evitar estas reacciones es:
Es interesante saber porqué este ejercicio funciona. La respiración controlada y acompasada manda un mensaje al cerebro de que todo va bien. Al decir la palabra uno al inspirar y espirar obliga al cerebro a concentrarse en la respiración dejando sin espacio a aquello que nos ocupa. El color azul es procesado por el hemisferio derecho del cerebro y este lo procesa como una señal de tranquilidad y armonía. No hay que olvidar que los miedos son en gran parte fruto de nuestro inconsciente y la forma más rápida de conectar con esta parte de nuestro ser es a través del hemisferio derecho.
En una segunda fase la pregunta que nos deberíamos hacer es: “¿qué me estoy haciendo para sentirme así?” la respuesta a esta pregunta debemos dejar que nos llegue desde el inconsciente. Debemos estar muy atentos y abiertos. Porqué en el inconsciente hay dos fuerzas una que nos anula y otra que nos ayuda. La que nos anula se ha ido alimentando de los pensamientos tóxicos que hemos recogido de nuestro entorno y de la cultura.
Para acabar estas notas quiero parafrasear el siguiente concepto: “Quien de verdad es compasivo entiende que todo el daño que nos causamos los hombres a nosotros mismos y a los demás no es por una maldad intrínseca, sino porque vivimos asustados, nos sentimos acorralados y eso nos torna intolerantes y agresivos.“
Reading time: 1 – 2 minutes
Este mes de enero leí el libro “El mejor año de tu vida” de Mónica Fusté. Un libro que ya estube recomendando a través de twitter. Después de leer el libro y a modo de notas personales hice un mapa mental que hoy me he decidido a traducir al castellano y a compartir con todos vosotros.
Añadir que este mapa mental no sustituye para nada la lectura del libro. Pero si que después de leerlo a mi me ha sido muy útil tenerlo a mano para recordar conceptos fundamentales del viaje interior que estoy haciendo.
Reading time: 2 – 3 minutes
Me vienen a la memoria recuerdos de mi niñez, recuerdo que siempre he intentado simplificar muchísimo las tareas que me han ocupado en cada momento de mi vida. Eso dicen que es fruto de una mente muy analítica. Quizá por eso he acabo con un perfil tan técnico.
Fruto del trabajo de simplificación siempre me he ido mucho a los extremos, al si o el no, al blanco o el negro. Nunca he buscado puntos intermedios o puntos de equilibrio entre las cosas. A través de esta forma de trabajar he ido destancando en algunas disciplinas y he ido convirtiéndome en un auténtico principiante en muchas otras.
A nivel profesional en términos generales no ha sido difícil sacarle provecho a esta característica de mi forma infantil de ver la vida. Pero en las materias más sociales o personales esto se ha convertido en un verdadero problema muchas veces. Un ejemplo sencillo es el de evitar quedar con aquellas personas que siempre llegan tarde; simplemente porqué no me gusta esperar.
Con los años he aprendido a ver que educando mi parte más emocional han aparecido muchos tonos de gris entre ese blanco y negros que siempre han marcado mi vida. Esto no es sencillo de educar ni de superar ya que a menudo las viejas costumbres afloran y los nuevos hábitos se olvidan. Llegados a este punto me doy cuenta que la vida raramente tiene un si o un no por respuesta.
Sólo las ciencias exactas nos devuelven valores absolutos sin embargo al trabajar con la vida son las ciencias naturales las que acaban explicando la vida; así pues estoy contento de haber podido sacar provecho de mi seguridad en las decisiones gracias a mi habilidad de sintesis extrema ya que ahora con una mente más madura y experimentada puedo permitirme el lujo de verlo todo con muchos más tonos.
Mi próximo reto es de añadir la escala de colores entre ese blanco y ese negro, no me conformo con menos. Ya que al abrir los ojos y ver el mundo con sus matices te abre a un sin fin de posibilidades.